Inversión minera en Perú: geología y estabilidad política como factores clave3 min lectura
La creciente demanda global de cobre y otros minerales esenciales para la transición energética y el desarrollo tecnológico ha transformado el panorama de las inversiones mineras. En este contexto, Perú se posiciona favorablemente gracias a su abundante riqueza geológica y su sólida tradición en minería, además de contar con una de las carteras de proyectos más relevantes de la región.
Según Luis Rodríguez-Mariátegui, socio del área de Minería del estudio Hernández, las decisiones de inversión en el sector minero dependen principalmente del potencial de los recursos y de las proyecciones del mercado internacional, más que de la inestabilidad política. «El inversionista minero contempla proyectos con horizontes de 20 a 30 años. Aunque evalúa la estabilidad política y regulatoria, el aspecto determinante sigue siendo la calidad del yacimiento. Actualmente, hay proyectos en nuestra minería que suman 64,000 millones de dólares, y el desafío geológico es más relevante que el riesgo político», señala Rodríguez-Mariátegui.
Este patrón se ha evidenciado en la inversión minera de la última década. A pesar de los cambios de gobierno y la inestabilidad política, el flujo de inversiones en exploración no ha cesado. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (Minem), la cartera de proyectos mineros creció de poco más de 54,500 millones de dólares en 2025 a 64,071 millones en 2026, impulsada por la creciente demanda de cobre y otros minerales estratégicos, así como por el interés en desarrollar nuevos proyectos de gran escala.
Perú se encuentra en la contienda para ser el segundo productor mundial de cobre y se destaca entre los principales productores de oro, plata, zinc, plomo, estaño y molibdeno. Este liderazgo es crucial en un contexto geopolítico marcado por la competencia entre las principales economías para asegurar el suministro de minerales necesarios para la transición energética.
Rodríguez-Mariátegui subraya que los precios internacionales son el motor principal de las inversiones en el sector. «El Perú cuenta con una ventaja comparativa difícil de igualar, al albergar históricamente algunos de los depósitos geológicos más atractivos del mundo», indica. Con el proceso electoral concluido, el experto considera que el mercado estará atento a la capacidad del nuevo Gobierno para establecer un entorno más predecible y seguro para las inversiones.
El socio del estudio Hernández & Cía también menciona que la agenda minera en los próximos años estará marcada por la formalización de operaciones informales, la actualización del marco normativo para la pequeña minería y la lucha contra la minería ilegal. Estas discusiones impactarán directamente en la competitividad del país y en la velocidad de nuevas inversiones.
Rodríguez-Mariátegui advierte sobre el aumento de la minería ilegal, que no solo representa un problema ambiental, sino que también afecta la certeza jurídica de las concesiones. «Combatir este fenómeno es esencial para preservar la competitividad del sector», concluye. A su juicio, el contexto internacional ofrece una oportunidad que Perú no debería dejar pasar, ya que la demanda de cobre y minerales críticos seguirá creciendo en la próxima década, impulsada por la transición energética y el desarrollo tecnológico.
Fuente original: Dipromin



