Aprobada reestructuración de Compañía Minera San Ignacio de Morococha2 min lectura
La Junta de Acreedores de la Compañía Minera San Ignacio de Morococha (SIMSA) ha aprobado el inicio del proceso de reestructuración de la empresa en una sesión convocada por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).
Además, se ratificó a la actual administración, lo que representa un avance significativo para la recuperación de esta histórica compañía en el sector minero peruano.
La Junta destacó que esta decisión es un hito importante en el procedimiento concursal, dado el rápido consenso alcanzado entre los acreedores y la dirección de la empresa. «En un plazo reducido, el proceso permitió definir una alternativa orientada a preservar el valor de la empresa, asegurar la continuidad de sus operaciones y generar mejores condiciones para el cumplimiento de las obligaciones con todos los acreedores», señalaron.
La reestructuración busca maximizar el valor económico de SIMSA, fortaleciendo sus posibilidades de recuperación y de su principal activo operativo, la Unidad Minera San Vicente, situada en la región Junín.
Un aspecto destacado de esta decisión es la protección de los créditos comerciales, que son uno de los grupos de acreedores más relevantes en el procedimiento concursal. Asimismo, la aprobación del proceso de reestructuración establece un marco que favorece el reconocimiento y atención de las obligaciones con los trabajadores, así como la continuidad de las buenas relaciones con los grupos de interés, incluyendo las comunidades locales y proveedores que seguirán colaborando con la compañía.
Con décadas de trayectoria en la minería peruana, SIMSA ha sido reconocida principalmente por su producción de zinc y plomo. A pesar de haber enfrentado dificultades financieras en años recientes, la empresa continúa operando a través de la Unidad Minera San Vicente, lo que demuestra que existe una base productiva sobre la cual se puede trabajar para su recuperación.
El gerente general de SIMSA, Mario Portocarrero, comentó que la aprobación de la reestructuración y la ratificación de la administración reflejan el respaldo de los acreedores a una estrategia que busca garantizar la continuidad de la empresa y maximizar el valor de sus activos. «Estos acuerdos marcan el inicio de una nueva etapa para SIMSA, que incluye la elaboración y presentación del Plan de Reestructuración en un plazo de 60 días, la consolidación del reinicio de operaciones y la recuperación financiera de la compañía», subrayó.
Fuente: Andina
Fuente original: Costos




