Proyectos mineros en Perú podrían reducir de 40 a 15 años sus plazos de desarrollo con una gestión más integrada3 min lectura
En Perú, un proyecto minero puede tardar alrededor de 40 años entre la exploración y el inicio de producción, un plazo que ubica al país entre los mercados con mayores tiempos de maduración minera en la región. Asimismo, de acuerdo con estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE), cerca del 60% de ese tiempo se concentra en etapas de exploración y estudios de factibilidad.
En el marco del Simposio – XVI Encuentro Internacional de Minería, Andrés Obrecht, vicepresidente de Ausenco Perú, señaló como parte de las conversaciones desarrolladas en este espacio, que una gestión más integrada desde las primeras etapas podría reducir significativamente esos plazos y mejorar la viabilidad de los proyectos.
“Un proyecto bien gestionado podría desarrollarse en aproximadamente 15 años”, comentó el ejecutivo, quien explicó que las demoras suelen tener su origen en las etapas iniciales de un proyecto, donde aún se están definiendo aspectos técnicos, sociales y ambientales críticos para el futuro desarrollo.
El ejecutivo indicó que uno de los principales factores para acelerar el desarrollo minero es fortalecer el relacionamiento temprano con las comunidades, priorizando la calidad de la relación social y la construcción de confianza desde las primeras fases del proyecto a través de la consultoría experta.
“Las comunidades deberían ser consideradas como aliadas de un proyecto”, sostuvo. En esa línea, explicó que mantener una comunicación transparente, continua, y de preferencia sin cambios de interlocutores, sobre la evolución de las iniciativas puede contribuir a reducir incertidumbres y construir las confianzas tan necesarias para su desarrollo.
Asimismo, señaló que los trámites vinculados a permisos y autorizaciones continúa representando uno de los principales desafíos para viabilizar inversiones mineras. De acuerdo con cifras del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el desarrollo de un proyecto minero puede requerir entre 200 y 400 permisos y autorizaciones.
Frente a ello, Obrecht destacó que otros países ya operan bajo esquemas de “ventanilla única”, donde los trámites son centralizados y distribuidos entre las distintas entidades involucradas, permitiendo procesos más ágiles y eficientes. “Existen estructuras institucionales que permiten hacer mucho más eficientes estos procesos y contar con ellos en el país reduciría el tiempo potencialmente a la mitad”, indicó.
Otro aspecto clave, agregó, es realizar definiciones técnicas robustas desde etapas tempranas, especialmente en aspectos relacionados con tecnologías de procesamiento, disposición de relaves y diseño de infraestructura minera, debido a que cambios posteriores pueden generar nuevos procesos de evaluación ambiental y extender considerablemente los cronogramas de desarrollo.
“Si una definición inicial cambia más adelante, eso puede implicar incluso tramitar un nuevo estudio ambiental y sumar varios años adicionales al proyecto”, explicó.
En esa misma línea, desde una perspectiva global, la industria minera viene impulsando modelos de desarrollo más integrados, orientados a mejorar la eficiencia de los proyectos desde sus etapas tempranas y fortalecer su sostenibilidad en el largo plazo.
“Hoy la minería requiere una mirada más integrada y colaborativa desde las etapas iniciales de los proyectos. La innovación no solo pasa por la tecnología, sino también por encontrar nuevas formas de planificar, relacionarse y tomar decisiones de manera anticipada”, finalizó.
El Dato:
- En el marco del XVI Simposio Internacional de Minería, María Paz Núñez, VP Global Project Services de Ausenco, participó en el panel de discusión “Abriendo camino hacia la diversidad y equidad de género en el sector minero peruano”.




