MINEM coordina acciones para remediar pasivos ambientales en la cuenca del río Llallimayo2 min lectura
El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, se reunió con el alcalde provincial de Melgar (Puno), Rusell Mamani Hancco, para abordar la grave problemática socioambiental que afecta la cuenca del río Llallimayo. Durante la reunión, el MINEM informó que se viene avanzando en la suscripción de un convenio que permitirá dar operatividad a las acciones de remediación y cierre de pasivos ambientales en la cuenca.
La iniciativa busca generar las condiciones necesarias para intervenir en una zona que arrastra años de contaminación por metales pesados. El alcalde Mamani Hancco, sin embargo, ha denunciado en reiteradas ocasiones que los avances continúan limitándose a aspectos formales y que, a la fecha, no existe presupuesto asignado para las obras. Las comunidades de Ayaviri, Llalli, Umachiri y Cupi han realizado bloqueos en la vía Juliaca-Cusco para exigir acciones concretas del Gobierno nacional.
El MINEM y la Municipalidad Provincial de Melgar también vienen coordinando acciones para la implementación de una planta de distribución de GLP en Ayaviri. Esta iniciativa permitiría mejorar el acceso a energía limpia en la zona, reduciendo la dependencia de combustibles contaminantes. Asimismo, se están impulsando proyectos de cierre de brechas de electrificación rural, con el objetivo de que más familias cuenten con energía eléctrica en sus hogares. La Dirección General de Electrificación Rural del MINEM viene ejecutando proyectos en las provincias de Melgar, Lampa y Azángaro.
Más allá de los anuncios, persisten dudas sobre la viabilidad de las promesas. En enero de 2025, el entonces ministro anunció la asignación de S/ 61.5 millones para iniciar estudios y acciones de remediación ambiental en la cuenca Llallimayo. Sin embargo, el Ejecutivo informó recientemente a las autoridades que no existe disponibilidad presupuestal para esos fines. El alcalde Mamani Hancco ha sido claro: “El pueblo siente que ha sido engañado”.
El reto para el ministro Shinno será transformar estos compromisos en realidades tangibles. La población de Melgar no solo espera promesas, sino obras concretas que permitan remediar una contaminación que afecta su salud, su agricultura y su ganadería. El convenio anunciado, los proyectos de electrificación y la planta de GLP son pasos en la dirección correcta, pero la falta de presupuesto y la demora en las acciones amenazan con profundizar la crisis social en una de las regiones más afectadas por los pasivos ambientales del país.
Fuente original: Proactivo





